Rithönd


Internet Politics
September 19, 2009, 11:27 pm
Filed under: Neurosis

No sé si soy demasiado exagerado pero, según yo, hasta en internet hay un conjunto de reglas de comportamiento que deben seguirse. No estoy diciendo que el Manual de Carreño debería aplicarse en los posts de Facebook pero sí creo que hay pequeños detalles que, por educación, uno debe tomar en cuenta incluso en un medio tan “informal” como puede ser el internet. Porque, cuando se interactúa con alguien en “el mundo real”, uno dice (al menos idealmente) “por favor” y “gracias”, pone atención al otro mientras habla, mantiene la compostura aunque se esté aburriendo de muerte, etc. Al ser individuos que pertenecen a una sociedad (a menos que se sea un ermitaño que, como el abuelito de Heidi, vive en una cabaña en los Alpes suizos) estamos educados para comportarnos de manera civilizada.

El problema es que hay gente a la que se le olvidan estas reglas tan básicas de comportamiento al momento de sentarse frente a una computadora. Yo sé que el hecho de no estar frente a la persona con que se está estableciendo un diálogo permite que uno haga ciertas cosas que, de otro modo, no podrían realizarse. Se pueden hacer jetas si no se está de acuerdo con lo que el otro dice, se puede reír, gritar y hasta mentar madres sin que el interlocutor lo sepa porque, a fin de cuentas, lo que vale es lo que se escribe. Uno puede pensar y poner cara de “eres un pendejo” pero si escribe “estoy de acuerdo contigo”, el otro no sabrá nada (algo similar ocurre en las conversaciones en vivo con la diferencia de que uno no tiene la libertad de hacer caras a gusto). Y estoy de acuerdo con eso, me agrada el hecho de poder reaccionar de la manera que quiero sin miedo a que el otro se ofenda. Sin embargo, una cosa es aprovechar esta serie de ventajas y otra muy diferente es volverse un completo maleducado virtual.

Porque hay gente que de plano no tiene vergüenza. Hace lo que se le da la gana sin ponerse a pensar ni tantito en lo que la persona que está del otro lado de la computadora (en este caso yo) siente. Lo dejan a uno esperando una respuesta durante horas, son los que saludan primero y luego quieren que uno construya la conversación, se desconectan sin decir ni “bye”, etc. Si yo fuera así ni me quejaría pero creo que todo estos años como internauta me han hecho una persona que cuida la manera en que se relaciona con otras personas por internet. De ahí que siga pensando que sería ideal que, si durante una conversación en cualquier cliente de mensajería instantánea la persona va a desaparecerse por cuatro horas, le dijera a su interlocutor “voy a salir, al rato regreso” en vez de simplemente dejar al otro con la palabra en el teclado. No es que quiera saber a dónde van, a mí me da igual, pero si estás platicando con esa persona, es lo menos que se puede hacer. Por teléfono no se cuelga a la mitad de la conversación ¿o sí?

Lo gracioso es que, cuando yo creía que, como Björk en Dancing in the Dark, ya lo había visto todo, alguien llegó para sacarme de mi error. No tenía ni la más remota idea de lo que es un verdadero insulto virtual hasta que aquel del que estoy enamorado puso una foto de él y su novia abrazándose cuando bien sabe lo que siento.

Eso es lo bueno de la vida, siempre hay algo nuevo que aprender… y un nuevo nivel de asombro al que se puede llegar.



Ab Initio
July 31, 2009, 11:54 pm
Filed under: blog | Tags: , ,

Sinceramente no tengo idea de por qué lo estoy haciendo. No estoy seguro de que ahora sí pueda tener la constancia de escribir por lo menos una vez a la semana (que es lo que espero que pase) pero aquí estoy intentando una vez más retomar el hábito de bloggear. No es como la última vez que intenté hacerlo porque, según yo, tenía “muchas cosas sobre las cuales escribir” y terminé fracasando olímpicamente. Ahora estoy consciente de que no tengo material para escribir (al menos no a corto plazo) y presiento que ahí está el secreto de un blog duradero: no tener expectativas en absoluto y simplemente dejar que las cosas fluyan por sí mismas.

Suena mediocre, lo sé, pero es la única teoría que me queda por poner en práctica. Ya he deseado lo mejor, he pensado positivo, he tenido “buena vibra” y nada de eso me ha servido. Es como cuando voy a un casino y comienzo ganando porque sólo estoy pasando un buen rato, sé que en el momento en que me cruza por la cabeza “tal vez hoy es mi día de suerte” todo se va al diablo y termino perdiendo todo mi dinero. Me imagino que lo mismo debe pasarme cuando escribo: si digo que tengo mucho material para desarrollar, me saturo de ideas y termino por no desarrollar ninguna. En cambio si estoy en blanco, los temas aparecen en el momento y así todo se llevar a cabo con más facilidad.

Al menos eso espero por la salud de este nuevo proyecto.